Nuestra primera visita a los lugares relacionados con Santa Orosia tuvo lugar en septiembre de 2022, cuando regresábamos de una peregrinación a Fátima, en Portugal.
Éramos nueve personas viajando en una pequeña furgoneta, y Yebra de Basa fue el primer lugar donde nos detuvimos. La plaza del pequeño pueblo estaba vacía y la iglesia, cerrada. Pero enseguida nos llamó la atención una hermosa fuente con un relieve de la cabeza de una princesa. ¡Esa debe de ser Santa Orosia!, pensamos, y con gusto bebimos de su agua.
A alguien se le ocurrió entrar a la taberna del pueblo — seguro que allí encontraríamos a alguien que pudiera contarnos más...
Y así fue, nos hablaron del señor Graziano, que vive cerca y tiene la llave de la iglesia. Poco después llegó con su esposa y, con una gran llave, abrió la puerta del templo. Cuando supo que veníamos de Chequia, no ocultó su alegría y con entusiasmo nos mostró el interior de la iglesia. Incluso abrió una puertecita en el altar donde estaba guardada la reliquia del cráneo de Santa Orosia.
Conversamos largo rato, y al final cantamos el himno de San Wenceslao. El señor Graziano se alegró muchísimo de que unos checos — compatriotas de Santa Orosia, a quien él veneraba profundamente hubieran llegado a este pequeño pueblo. Nos invitó cordialmente a las fiestas en honor a la Santa, que se celebran cada año y que él mismo ayuda a organizar en Yebra de Basa.
Al día siguiente decidimos visitar también la cercana ciudad de Jaca, donde también fuimos calurosamente recibidos por el párroco de la catedral de San Pedro, quien nos permitió venerar las reliquias de Santa Orosia.
De regreso a casa ya pensábamos que sería hermoso volver el próximo año para participar en las fiestas de Santa Orosia... Y gracias a Dios, ¡lo logramos! :)











